Ataramiñe'05 Euskal Errepresaliatu Politikoen Literatura Koadernoak - 07

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Dispersión penitenciaria: carcelaria e intracarcelaria. Malos tratos, torturas renovadas en el tiempo pero permanentes en las formas y tan antiguas como lo es la represión política. Agresiones. Sufrimiento para nuestros familiares y amigos. Compañeros enfermos a los que se chantajea
con la gravedad de la situación.
Sí, la ofensiva es fuerte, en todos los frentes e innegable. ¿Quizás el enemigo está aventurando que nos puede dar la puntilla? ¿Que puede acabar con el MLNV? ¿Que va a conseguir doblegar a un pueblo o, al
menos, silenciar sus pasos haciéndole pisar exclusivamente moqueta?
No necesito ser adivino para poder chillar con toda fuerza y convicción,
en una expresión políticamente incorrecta: ¡La tenéis clara! Iros a la mierda con todo lo anterior porque no vais a ganar. ¿O es que todavía no os
habéis dado cuenta de que tenemos un escudo invulnerable que no es
otro que la razón?

76

Como todo poder totalitario, fascista o neofascista, el actual Gobierno
del PSOE, como el predecesor y anteriores, se ve en la necesidad de
reescribir permanentemente la historia; de manipular y mentir creando
buenos y malos a conveniencia, superando con mucho los límites de la
conocida ficción orwelliana. Y ello como estrategia de guerra con el
único y declarado objetivo de nuestra asimilación, del logro de la renuncia a nuestros principios, valores y derechos, y nuestra integración en su
sistema.
Jueces prevaricadores, políticos corruptos, profesionales de la tortura,
carceleros sin escrúpulos… sois aburridos, cansinos y previsibles. No
merecéis ningún respeto ni consideración, ni siquiera el mínimo como
para cuidar el tono de esta carta.
Pero esto merece una explicación. ¿Totalitario el talante de Zapatero?
¿Fascistas esos ojitos azules y esa sonrisa angelical? ¿El mismo que ha
sacado a los soldados de Irak? ¿El que va a modificar las leyes del aborto, divorcio y otras tantas para contentar a una «izquierda domesticada»? Pues sí, totalitarismo sin ninguna duda, porque tomando como prioridad preferente a Euskal Herria, como no podía ser de otra forma para
los vascos, quien promulga leyes de excepción, quien crea o mantiene
tribunales especiales, quien ampara la tortura, persigue y reprime los
derechos de asociación, de expresión, de prensa… quien prohíbe la participación política y electoral. Y quien todo lo hace para silenciar a una
nación y negarle el derecho de autodeterminación, es un fascista de
manual y dejémonos de florituras de lenguaje.
Técnicamente, el 25 de octubre de 2004 terminé de cumplir la condena intramuros impuesta por su sistema jurídico y penitenciario con el
Código Penal de 1973, código franquista incomparablemente más «blando» que el actual de sus herederos. A partir de aquella fecha no he salido de prisión, oficialmente porque el juez Gómez Bermúdez –otra
estrella meteórica labrada sobre sufrimiento vasco– tiene «dudas»
sobre la condena cumplida. Y una vez más no deja de asombrarme –y
ojalá no pierda nunca esta capacidad– el desprecio que de sus propias
leyes tienen sus servidores. Que las rechacemos nosotros que las combatimos es natural, pero que las desprecien quienes comen de ellas es
un indicador más de cuál es su función.
77

Iñaki De Juana Chaos
“El escudo” eta “Gallizo”

El escudo
Veo la televisión. Escucho la radio. Leo periódicos y revistas y el bombardeo es intenso y permanente. El enemigo está crecido. Detenciones
en Iparralde y Hegoalde. Redadas en los estados francés y español.
Informaciones venenosas que pretenden inocular el virus de la desconfianza.
El Lobo, un simple chivato al que la txakurrada vació antes de tirarlo al
estercolero de lo inservible (como a todos los chivatillos) es recuperado ahora y elevado a la categoría de héroe de la infiltración y de los servicios secretos; a protagonista de películas y reportajes donde exhibe
bravuconadas novelescas a golpe de guión y talonario.
Maniobras de desánimo. Filtraciones de correspondencia y conversaciones, totales o parciales, pero en todo caso interesadas y manipuladas, aun
reconociendo que no debemos facilitarles el trabajo.
Dispersión penitenciaria: carcelaria e intracarcelaria. Malos tratos, torturas renovadas en el tiempo pero permanentes en las formas y tan antiguas como lo es la represión política. Agresiones. Sufrimiento para nuestros familiares y amigos. Compañeros enfermos a los que se chantajea
con la gravedad de la situación.
Sí, la ofensiva es fuerte, en todos los frentes e innegable. ¿Quizás el enemigo está aventurando que nos puede dar la puntilla? ¿Que puede acabar con el MLNV? ¿Que va a conseguir doblegar a un pueblo o, al
menos, silenciar sus pasos haciéndole pisar exclusivamente moqueta?
No necesito ser adivino para poder chillar con toda fuerza y convicción,
en una expresión políticamente incorrecta: ¡La tenéis clara! Iros a la mierda con todo lo anterior porque no vais a ganar. ¿O es que todavía no os
habéis dado cuenta de que tenemos un escudo invulnerable que no es
otro que la razón?

76

Como todo poder totalitario, fascista o neofascista, el actual Gobierno
del PSOE, como el predecesor y anteriores, se ve en la necesidad de
reescribir permanentemente la historia; de manipular y mentir creando
buenos y malos a conveniencia, superando con mucho los límites de la
conocida ficción orwelliana. Y ello como estrategia de guerra con el
único y declarado objetivo de nuestra asimilación, del logro de la renuncia a nuestros principios, valores y derechos, y nuestra integración en su
sistema.
Jueces prevaricadores, políticos corruptos, profesionales de la tortura,
carceleros sin escrúpulos… sois aburridos, cansinos y previsibles. No
merecéis ningún respeto ni consideración, ni siquiera el mínimo como
para cuidar el tono de esta carta.
Pero esto merece una explicación. ¿Totalitario el talante de Zapatero?
¿Fascistas esos ojitos azules y esa sonrisa angelical? ¿El mismo que ha
sacado a los soldados de Irak? ¿El que va a modificar las leyes del aborto, divorcio y otras tantas para contentar a una «izquierda domesticada»? Pues sí, totalitarismo sin ninguna duda, porque tomando como prioridad preferente a Euskal Herria, como no podía ser de otra forma para
los vascos, quien promulga leyes de excepción, quien crea o mantiene
tribunales especiales, quien ampara la tortura, persigue y reprime los
derechos de asociación, de expresión, de prensa… quien prohíbe la participación política y electoral. Y quien todo lo hace para silenciar a una
nación y negarle el derecho de autodeterminación, es un fascista de
manual y dejémonos de florituras de lenguaje.
Técnicamente, el 25 de octubre de 2004 terminé de cumplir la condena intramuros impuesta por su sistema jurídico y penitenciario con el
Código Penal de 1973, código franquista incomparablemente más «blando» que el actual de sus herederos. A partir de aquella fecha no he salido de prisión, oficialmente porque el juez Gómez Bermúdez –otra
estrella meteórica labrada sobre sufrimiento vasco– tiene «dudas»
sobre la condena cumplida. Y una vez más no deja de asombrarme –y
ojalá no pierda nunca esta capacidad– el desprecio que de sus propias
leyes tienen sus servidores. Que las rechacemos nosotros que las combatimos es natural, pero que las desprecien quienes comen de ellas es
un indicador más de cuál es su función.
77

Iñaki De Juana Chaos
“El escudo” eta “Gallizo”

Sin embargo, no se pueden ni se deben utilizar en mi caso los términos
ilegalidad, secuestro...Y no me gusta que lo hagan en mi defensa, porque
de forma ilegal y secuestrados por un sistema autoritario, en la cárcel y
algunos desde hace bastante más tiempo que yo, estamos 700 compañeros y compañeras, y extramuros lo está toda la parte de la sociedad
que no se conforma. Al fin y al cabo, hay centenares de miles de vascos
y vascas que hoy están en un cuarto grado penitenciario, a la espera de
que cualquier noche unos uniformados aporreen su puerta y les notifiquen la represión por mal comportamiento.
Mucho más claro ha sido el ministro López Aguilar. A De Juana no se le
puede excarcelar de ninguna manera y no hay más que hablar. ¿Motivo?
No da signos de resocialización. Sin embargo, afortunadamente, de resocialización no da signos ni De Juana ni una inmensa mayoría de los 700
presos y presas, ni una gran parte de la sociedad vasca.
Porque resocializar en el sentido utilizado por el enemigo implica la
derrota y la aceptación de los contravalores que de tan magnífica manera representan todos los López Aguilar, Zapatero y Gómez Bermúdez.
Pero deberían hacerse una pregunta: si 700 compañeras y compañeros
con miles de años de cárcel cumplidos y por cumplir en nuestras espaldas no damos signos de «resocialización», ¿no será que algo les falla en
el «tratamiento penitenciario»? Lo que les falla es que tenemos el escudo de la razón.Y que nada es insuperable, ni en lo personal ni en lo político, salvo la interiorización del fracaso.
En todos los procesos hay altas y bajas. Las apariencias también engañan.
Políticamente, el ruido no significa fortaleza ni el silencio debilidad.Vamos
a ganar. Leamos historia de otros procesos triunfantes, no de los perdedores. Comparemos la aceptación de nuestro discurso político por
parte de la sociedad vasca, ahora y hace 25 años.Y lo demás es fácil: trabajo, sacrificio, aprender de los errores y no meternos palos en la rueda
de nuestra propia bicicleta.
Hace años le escuché a un muy apreciado compañero chillar con fuerza «Sacad vuestras sucias manos de Euskal Herria». Sí, sacadlas, porque
otro camino sólo implica más sufrimiento. O el futuro terminará demostrando, sin duda, que os quedásteis sin ellas.

78

Gallizo
El pasado 14 de diciembre, la señora Margarita Uria se dirigió al presidente del Gobierno en el transcurso de la Comisión de Investigación del
11-M, para preguntarle, entre otras, sobre determinadas cuestiones
penitenciarias.Tras un preliminar de sonrojantes alabanzas hacia la señora Mercedes Gallizo, la comisionada interrogó al señor Rodríguez
Zapatero, exclusivamente, sobre la filtración de unas imágenes y de una
carta a los medios de comunicación.
La señora Margarita Uria no preguntó sobre la tortura y malos tratos.
Tampoco sobre la muerte y la enfermedad de los presos. No tuvo interés en el aislamiento y la incomunicación. Ni en los accidentes... Y mucho
menos preguntó por la dispersión, quizás porque le podrían haber respondido que ésta tuvo su principal valedor en el partido político de la
propia comisionada. Un PNV legitimador de la represión y de la más
cruel política penitenciaria, no sólo en cuanto a su diseño teórico y
cobertura en la puesta en práctica, sino como protagonista con sus propios asesores en la Dirección General de IIPP.
Ni la señora Margarita Uria ni ninguno de los parlamentarios y parlamentarias que enarbolan los derechos humanos como bandera de combate tuvo la remota ocurrencia de interesarse por las vejaciones y agresiones sexuales sufridas por algunas de las detenidas en las últimas redadas policiales. Sobre esto no tiene interés la señora Uria, no ya como
parlamentaria, sino ni siquiera como mujer.Y no se lo pregunta porque
sabe que el ser detenido/a como presunto etarra en una operación
represiva con la consiguiente cobertura mediática es suficiente motivo
para no tener ningún derecho, incluido el de no ser torturado. Decía la
hipocresía de arraigo: Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón». Dicen los nuevos referentes de la ciudadanía: violentar al agredido
no es doble violencia, es justicia y silencio». Pero esto lo sabemos todos,
incluida la comisionada, que alaba a la señora Gallizo.

79

Iñaki De Juana Chaos
“El escudo” eta “Gallizo”

Sin embargo, no se pueden ni se deben utilizar en mi caso los términos
ilegalidad, secuestro...Y no me gusta que lo hagan en mi defensa, porque
de forma ilegal y secuestrados por un sistema autoritario, en la cárcel y
algunos desde hace bastante más tiempo que yo, estamos 700 compañeros y compañeras, y extramuros lo está toda la parte de la sociedad
que no se conforma. Al fin y al cabo, hay centenares de miles de vascos
y vascas que hoy están en un cuarto grado penitenciario, a la espera de
que cualquier noche unos uniformados aporreen su puerta y les notifiquen la represión por mal comportamiento.
Mucho más claro ha sido el ministro López Aguilar. A De Juana no se le
puede excarcelar de ninguna manera y no hay más que hablar. ¿Motivo?
No da signos de resocialización. Sin embargo, afortunadamente, de resocialización no da signos ni De Juana ni una inmensa mayoría de los 700
presos y presas, ni una gran parte de la sociedad vasca.
Porque resocializar en el sentido utilizado por el enemigo implica la
derrota y la aceptación de los contravalores que de tan magnífica manera representan todos los López Aguilar, Zapatero y Gómez Bermúdez.
Pero deberían hacerse una pregunta: si 700 compañeras y compañeros
con miles de años de cárcel cumplidos y por cumplir en nuestras espaldas no damos signos de «resocialización», ¿no será que algo les falla en
el «tratamiento penitenciario»? Lo que les falla es que tenemos el escudo de la razón.Y que nada es insuperable, ni en lo personal ni en lo político, salvo la interiorización del fracaso.
En todos los procesos hay altas y bajas. Las apariencias también engañan.
Políticamente, el ruido no significa fortaleza ni el silencio debilidad.Vamos
a ganar. Leamos historia de otros procesos triunfantes, no de los perdedores. Comparemos la aceptación de nuestro discurso político por
parte de la sociedad vasca, ahora y hace 25 años.Y lo demás es fácil: trabajo, sacrificio, aprender de los errores y no meternos palos en la rueda
de nuestra propia bicicleta.
Hace años le escuché a un muy apreciado compañero chillar con fuerza «Sacad vuestras sucias manos de Euskal Herria». Sí, sacadlas, porque
otro camino sólo implica más sufrimiento. O el futuro terminará demostrando, sin duda, que os quedásteis sin ellas.

78

Gallizo
El pasado 14 de diciembre, la señora Margarita Uria se dirigió al presidente del Gobierno en el transcurso de la Comisión de Investigación del
11-M, para preguntarle, entre otras, sobre determinadas cuestiones
penitenciarias.Tras un preliminar de sonrojantes alabanzas hacia la señora Mercedes Gallizo, la comisionada interrogó al señor Rodríguez
Zapatero, exclusivamente, sobre la filtración de unas imágenes y de una
carta a los medios de comunicación.
La señora Margarita Uria no preguntó sobre la tortura y malos tratos.
Tampoco sobre la muerte y la enfermedad de los presos. No tuvo interés en el aislamiento y la incomunicación. Ni en los accidentes... Y mucho
menos preguntó por la dispersión, quizás porque le podrían haber respondido que ésta tuvo su principal valedor en el partido político de la
propia comisionada. Un PNV legitimador de la represión y de la más
cruel política penitenciaria, no sólo en cuanto a su diseño teórico y
cobertura en la puesta en práctica, sino como protagonista con sus propios asesores en la Dirección General de IIPP.
Ni la señora Margarita Uria ni ninguno de los parlamentarios y parlamentarias que enarbolan los derechos humanos como bandera de combate tuvo la remota ocurrencia de interesarse por las vejaciones y agresiones sexuales sufridas por algunas de las detenidas en las últimas redadas policiales. Sobre esto no tiene interés la señora Uria, no ya como
parlamentaria, sino ni siquiera como mujer.Y no se lo pregunta porque
sabe que el ser detenido/a como presunto etarra en una operación
represiva con la consiguiente cobertura mediática es suficiente motivo
para no tener ningún derecho, incluido el de no ser torturado. Decía la
hipocresía de arraigo: Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón». Dicen los nuevos referentes de la ciudadanía: violentar al agredido
no es doble violencia, es justicia y silencio». Pero esto lo sabemos todos,
incluida la comisionada, que alaba a la señora Gallizo.

79

Iñaki De Juana Chaos
“El escudo” eta “Gallizo”

Y entre tanta alabanza de personas de bien (no como yo que soy vasco
y rojo, además de varios istas), reflexioné si estaba equivocado. ¡Sé positivo, Iñaki!, me dije. Imaginé que los muros de hormigón eran de chocolate. Que de cabello de ángel estaba hecho el acero. Que los tres presos muertos la pasada madrugada en las cárceles de Langraitz y Zuera
eran muñecos de mazapán. Pero, es curioso, no conseguí imaginarme a
la señora Gallizo siendo otra cosa que lo que es, como lo eran sus predecesores.
Cuando el PSOE ganó las últimas elecciones generales se levantaron
ciertas expectativas entre quienes son dados a creárselas, ya sea por
ingenuidad o por necesidad. Ilusiones que en política generalmente el
tiempo las demuestra falsas. Lo mismo ocurrió con el nombramiento de
la señora Gallizo como directora general de IIPP. Aunque en un principio los numerosos relevos en las direcciones de las cárceles pudieron
tomarse como preludio de cambios más significativos, el conocer la relación nominal de los nombramientos me reafirmó en la convicción de
que el único horizonte de justicia en las prisiones es la demolición de sus
muros. Esperanza ésta que por utópica que parezca es mucho más realista, sin carga de hipocresía, que pretender o esperar que el hormigón
y el hierro encierren derechos humanos en lugar de violencia y sufrimiento.
En esta prisión de Algeciras, la señora Gallizo destituyó al director Miguel
Ángel Rodríguez, alias el Tragasables. Profesional culto que reaccionaba
inmediatamente al escuchar el nombre de un preso político vasco.Y fluidamente hilaba un discurso elaborado: Las resoluciones judiciales de los
etarras me las paso por el forro de los cojones».Todo un viejo conocido del colectivo de presos políticos vascos que no ha sido destituido por
acumular montañas de denuncias e irregularidades. Ni siquiera lo ha
sido por una pequeñez como la de, presuntamente, meter la mano en
el cajón del dinero en el C.P. de Puerto II y por lo que fue expedientado. Ha sido destituido por no ser del mismo partido político que la
señora Gallizo. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

80

Pongo la televisión. Informan sobre el festival de cine de Huelva. Junto al
actor Imanol Arias, haciéndole los honores, casi babeando alrededor
suyo, me parece reconocer un rostro de desagradables recuerdos.Tiene
el pelo blanco y la apariencia muy envejecida, aunque no será por la conciencia que le perturba. En todo caso será por el castigo de los excesos.
Siento el consuelo tonto de comprobar que, en esta ocasión, el torturador tiene peor apariencia que los torturados. No hay duda. Esa cara la
tenemos marcada ennuestra memoria a golpes de malos tratos y hambre.Es Francisco Sanz. Subdirector de la prisión de Málaga. Director del
Salto del Negro, de Puerto II, del C.P. de Huelva en la actualidad, donde
ha organizado que algunos presos otorguen un premio cinematográfico
dentro del festival. Por esto babea alrededor de Imanol Arias y lo primero que me viene a la mente ante la imagen es preguntarse si el actor
habrá notado el surco de la porra y la humedad de la sangre al darle la
mano. En el C.P. de Huelva no parece que haya habido cambio de director.
La lista de los nuevos nombramientos es larga, hasta 21 nombres y 10
más por cambio de destino. Algunos apellidos me hacen rebuscar en la
memoria. Era el año 1977, creo, porque el único archivo con el que
cuento, mi cerebro, tampoco es un disco duro. En todo caso, eran los
años posteriores a la muerte del general Franco, cuando la sociedad
desbordaba ilusión y los partidos políticos conspiraban para destruirla.
Caminaba por Madrid un día de aquellos muchos de manifestación en
demanda de amnistía y libertad. Dejé atrás la Gran Vía. Subí por la calle
de los Libreros y, a la altura del desaparecido hotel Darde, me topé con
un grupo de jóvenes como yo, que bajaban corriendo y chillando han
disparado». Con más curiosidad que precaución, continué hasta el final
de la calle.Torcí a la derecha tomando la de La Estrella y, algunos metros
más allá, estaba un joven tendido en el suelo, muerto en un charco de
sangre. Aquello se llenó de grises y parece que quienes habían disparado eran argentinos de la Triple A. ¡Qué más da! Una de aquellas siglas
que escondía todas lo mismo, y que reaparecen cuando es necesario.

81

Iñaki De Juana Chaos
“El escudo” eta “Gallizo”

Y entre tanta alabanza de personas de bien (no como yo que soy vasco
y rojo, además de varios istas), reflexioné si estaba equivocado. ¡Sé positivo, Iñaki!, me dije. Imaginé que los muros de hormigón eran de chocolate. Que de cabello de ángel estaba hecho el acero. Que los tres presos muertos la pasada madrugada en las cárceles de Langraitz y Zuera
eran muñecos de mazapán. Pero, es curioso, no conseguí imaginarme a
la señora Gallizo siendo otra cosa que lo que es, como lo eran sus predecesores.
Cuando el PSOE ganó las últimas elecciones generales se levantaron
ciertas expectativas entre quienes son dados a creárselas, ya sea por
ingenuidad o por necesidad. Ilusiones que en política generalmente el
tiempo las demuestra falsas. Lo mismo ocurrió con el nombramiento de
la señora Gallizo como directora general de IIPP. Aunque en un principio los numerosos relevos en las direcciones de las cárceles pudieron
tomarse como preludio de cambios más significativos, el conocer la relación nominal de los nombramientos me reafirmó en la convicción de
que el único horizonte de justicia en las prisiones es la demolición de sus
muros. Esperanza ésta que por utópica que parezca es mucho más realista, sin carga de hipocresía, que pretender o esperar que el hormigón
y el hierro encierren derechos humanos en lugar de violencia y sufrimiento.
En esta prisión de Algeciras, la señora Gallizo destituyó al director Miguel
Ángel Rodríguez, alias el Tragasables. Profesional culto que reaccionaba
inmediatamente al escuchar el nombre de un preso político vasco.Y fluidamente hilaba un discurso elaborado: Las resoluciones judiciales de los
etarras me las paso por el forro de los cojones».Todo un viejo conocido del colectivo de presos políticos vascos que no ha sido destituido por
acumular montañas de denuncias e irregularidades. Ni siquiera lo ha
sido por una pequeñez como la de, presuntamente, meter la mano en
el cajón del dinero en el C.P. de Puerto II y por lo que fue expedientado. Ha sido destituido por no ser del mismo partido político que la
señora Gallizo. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

80

Pongo la televisión. Informan sobre el festival de cine de Huelva. Junto al
actor Imanol Arias, haciéndole los honores, casi babeando alrededor
suyo, me parece reconocer un rostro de desagradables recuerdos.Tiene
el pelo blanco y la apariencia muy envejecida, aunque no será por la conciencia que le perturba. En todo caso será por el castigo de los excesos.
Siento el consuelo tonto de comprobar que, en esta ocasión, el torturador tiene peor apariencia que los torturados. No hay duda. Esa cara la
tenemos marcada ennuestra memoria a golpes de malos tratos y hambre.Es Francisco Sanz. Subdirector de la prisión de Málaga. Director del
Salto del Negro, de Puerto II, del C.P. de Huelva en la actualidad, donde
ha organizado que algunos presos otorguen un premio cinematográfico
dentro del festival. Por esto babea alrededor de Imanol Arias y lo primero que me viene a la mente ante la imagen es preguntarse si el actor
habrá notado el surco de la porra y la humedad de la sangre al darle la
mano. En el C.P. de Huelva no parece que haya habido cambio de director.
La lista de los nuevos nombramientos es larga, hasta 21 nombres y 10
más por cambio de destino. Algunos apellidos me hacen rebuscar en la
memoria. Era el año 1977, creo, porque el único archivo con el que
cuento, mi cerebro, tampoco es un disco duro. En todo caso, eran los
años posteriores a la muerte del general Franco, cuando la sociedad
desbordaba ilusión y los partidos políticos conspiraban para destruirla.
Caminaba por Madrid un día de aquellos muchos de manifestación en
demanda de amnistía y libertad. Dejé atrás la Gran Vía. Subí por la calle
de los Libreros y, a la altura del desaparecido hotel Darde, me topé con
un grupo de jóvenes como yo, que bajaban corriendo y chillando han
disparado». Con más curiosidad que precaución, continué hasta el final
de la calle.Torcí a la derecha tomando la de La Estrella y, algunos metros
más allá, estaba un joven tendido en el suelo, muerto en un charco de
sangre. Aquello se llenó de grises y parece que quienes habían disparado eran argentinos de la Triple A. ¡Qué más da! Una de aquellas siglas
que escondía todas lo mismo, y que reaparecen cuando es necesario.

81

Iñaki De Juana Chaos
“El escudo” eta “Gallizo”

El joven muerto se llamaba Arturo Ruiz y tenía un hermano que empezó siendo de izquierdas y terminó siendo del PSOE y haciéndose carcelero. Funcionario de prisiones de confianza, tanto, que prestaba su despacho de madrugada en la prisión de Almería para que se celebrasen
conversaciones secretas entre enviados del Gobierno y representantes
de una organización revolucionaria armada que NO es ETA. De esas
negociaciones que nunca existen, y si existen se niegan. Arturo Ruiz
murió un día de lucha por la amnistía y la libertad y su hermano vive
para cercenarla.Y vive bien como nuevo director del C.P. de Sevilla II.
Jesús Eladio del Rey Reguillo, alias el Tirillas, nombrado nuevo director del
C.P. de Valdemoro. Y lo primero que me viene a la cabeza es el motín
del módulo I de Herrera de la Mancha en el año 1988 en el que de
poco más de 40 presos políticos vascos la mitad pasamos por la enfermería y cinco compañeros acabaron con roturas de huesos en el hospital. Una imagen esperpéntica aquella del Tirillas con un cuchillo de monte
en la mano al frente de un nutrido grupo de carceleros y guardias civiles, recorriendo las galerías del módulo de celda en celda e indicando
quién debía recibir sesión de palos simple o doble.
Manuel Martínez Cano, alias el Morritos, nombrado nuevo director del
C.P. de Jaén. Provocador y detonante del anterior motín referido y cuyo
único recuerdo agradable que puede haber dejado en algún preso es el
que se le viera totalmente acobardado y rociado de polvo blanco a
golpe de extintor de un compañero en aquel mismo motín.
Antonio Diego Martín, nombrado director del C.P. de Puerto II y procesado por torturas y rigor innecesario en la prisión de Sevilla II. Juzgado
junto al ex director general de IIPP, Antonio Asunción, nunca fue apartado de su trabajo represivo, ejerciéndolo hasta ahora en la prisión de
Melilla. Los presos engrilletados durante semanas a los catres. Las sesiones de tortura, desnudos y rociados de agua, los lamentos y chillidos,
nunca merecieron un solo día de cese en su cargo. Al contrario, merecen un ascenso al llegar la señora Gallizo.

82

Para qué continuar con el listado. Me he convencido. La nueva política
penitenciaria del nuevo Gobierno del señor Rodríguez Zapatero consiste en recuperar o promocionar a los personajes de más triste recuerdo
para los presos en general y para el Colectivo de presos políticos vascos en particular. O en mantener en su cargo a quienes ya cumplen
aquellos requisitos.
Las expectativas se han cumplido. O a lo mejor me equivoco y los torturadores son capaces de luchar contra la tortura. Experiencia no les
falta.Y entonces, incluso yo sería capaz de imaginarme a la señora Gallizo
de otra manera de la que es.

Iñaki De Juana Chaos
“El escudo” eta “Gallizo”

El joven muerto se llamaba Arturo Ruiz y tenía un hermano que empezó siendo de izquierdas y terminó siendo del PSOE y haciéndose carcelero. Funcionario de prisiones de confianza, tanto, que prestaba su despacho de madrugada en la prisión de Almería para que se celebrasen
conversaciones secretas entre enviados del Gobierno y representantes
de una organización revolucionaria armada que NO es ETA. De esas
negociaciones que nunca existen, y si existen se niegan. Arturo Ruiz
murió un día de lucha por la amnistía y la libertad y su hermano vive
para cercenarla.Y vive bien como nuevo director del C.P. de Sevilla II.
Jesús Eladio del Rey Reguillo, alias el Tirillas, nombrado nuevo director del
C.P. de Valdemoro. Y lo primero que me viene a la cabeza es el motín
del módulo I de Herrera de la Mancha en el año 1988 en el que de
poco más de 40 presos políticos vascos la mitad pasamos por la enfermería y cinco compañeros acabaron con roturas de huesos en el hospital. Una imagen esperpéntica aquella del Tirillas con un cuchillo de monte
en la mano al frente de un nutrido grupo de carceleros y guardias civiles, recorriendo las galerías del módulo de celda en celda e indicando
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